LA JOYA DE LA CORONA.
EN SU CAMA.
EL ORO BLANCO IBÉRICO
Aunque el origen exacto de la raza merina sigue siendo objeto de debate, fue en la Península Ibérica donde su selección adquirió especial importancia, dando lugar a una tradición que marcaría la historia mundial de la lana.
Durante siglos, la lana merina fue una de las grandes riquezas de las tierras ibéricas. La extraordinaria finura y calidad de esta lana la convirtieron en un bien codiciado en toda Europa, transformándola en un verdadero "oro blanco" protegido por la Corona.
La lana podía viajar. Las ovejas, no. Para preservar esta riqueza y la ventaja económica, la exportación de ovinos merinos estuvo prohibida durante siglos, o sujeta a autorización real, con severas sanciones para quienes intentaran sacar estas ovejas de aquí.
A partir del siglo XVIII, la salida autorizada de rebaños merinos se intensificó, contribuyendo a la expansión internacional de la raza, especialmente en Inglaterra, Australia y Nueva Zelanda.
DOM MERINO quiere poner en valor este legado, asociando la lana merina ibérica con el saber hacer de la industria textil portuguesa, apostando por la tradición y los orígenes, y produciendo con calidad y cercanía.
¿POR QUÉ DORMIR CON LANA MERINO?
FIBRA NATURAL TERMORREGULADORA
Ayuda a mantener una temperatura confortable durante toda la noche.
TRANSPIRABLE E HIPOALERGÉNICA
Absorbe y libera la humedad hacia el exterior, manteniendo un confort seco. Naturalmente resistente a los ácaros.
SENSIÓN DE UN ABRAZO
El peso de la lana envuelve el cuerpo en una sensación de bienestar que le hace relajarse, similar al efecto de un abrazo.
LO QUE ES NUESTRO MERECE SEGUIR HACIÉNDOSE AQUÍ, EN LA TIERRA DE LOS MERINOS.
La LANA MERINO encuentra en la Península Ibérica una tradición de generaciones. Y es aquí, en la tierra de los merinos, donde hacemos nuestro edredón.
Desde la selección de la materia prima hasta el lavado de la lana mediante procesos ecológicos, buscamos socios que compartan nuestro respeto por la lana y por quienes la trabajan. En Portugal, encontramos el reconocido saber hacer de la industria textil y las manos experimentadas que transforman la lana en el edredón DOM MERINO.
Elegir producir aquí es también una elección de cercanía y responsabilidad: preservar tradiciones, valorar el saber hacer de nuestra gente y contribuir a mantener puestos de trabajo en condiciones dignas, cerca del origen de la materia prima.
LA SENSACIÓN DE UN ABRAZO.
UN ABRAZO QUE HACE BIEN. A UNO Y A LA NATURALEZA.
El peso natural de la lana envuelve el cuerpo, proporcionando una sensación de abrazo. Este peso delicado favorece la relajación e invita al cuerpo a descansar.
Pero hay algo aún más reconfortante en este abrazo: saber que la esquila contribuye al bienestar de las ovejas, a diferencia de los rellenos de plumas, que implican sufrimiento animal.
La lana es la alternativa natural más ética y responsable, que también ayuda a costear la vida de los pastores que mantienen nuestras tradiciones.
La comodidad está en la forma en que dormimos y también en la tranquilidad de saber con qué elegimos dormir.
PROMOCIÓN DE LANZAMIENTO: TRANSPORTE INCLUIDO EN EL PRECIO